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viernes, 22 de julio de 2016

Niñez

Grisbel Medina R.
sonriete_gris@hotmail.com
Fuente, Listin Diario

Con otras características y en condiciones económicas diferentes, se reeditó este mes un crimen parecido al del niño José Rafael Llenas Aybar. Villa Faro en Santo Domingo fue el hogar y también la tumba de la niña de cuatro años ultrajada y asesinada en un hecho que involucra a un adolescente y dos niños.

Esta sociedad, acostumbrada a alarmarse de forma selectiva, se dedica ahora a dar vueltas en relación a si deben ser o no los niños juzgados como adultos. Sin ignorar jamás el interminable dolor de la familia de la niña, violada a escasos metros de los brazos de su abuela, prefiero también poner otros temas a la mesa. El Estado Mundial de la Infancia según UNICEF es desolador. “En el mundo 69 millones de niños menores de cinco años morirán debido a causas que se pueden evitar, 167 millones de niños y niñas vivirán en la pobreza y 750 millones de mujeres se habrán casado siendo aún niñas en el 2030, a menos que se hagan esfuerzos en la situación de los niños más desfavorecidos”, reporta el organismo internacional.

En RD más del 60% de los niños y niñas de 1 a 14 años sufren agresiones sicológicas o castigos físicos en sus hogares, aparte del alto porcentaje que sufre vejaciones sexuales, que es carnada de pornografía infantil y mula para venta y transporte de drogas. Solo al padre Wojciech Gil (Alberto de Juncalito), condenado a siete años de prisión por violación a niños, le incautaron más de 80,000 imágenes de niños en poses sexuales, sosteniendo relaciones y luciendo ropa de mujer. 

Los contenidos de la televisión son cada vez más sugerentes, los videos llenos de desnudos, la publicidad más insinuante. Es parte del panorama social en que crece la niñez en República Dominicana. Y es el espejo en que debemos mirarnos. 

El país no es un edén ni un parque de diversiones. Es el lugar que los adultos hicimos peligroso para los niños y las niñas que hoy saltan a primeras planas en tragedias como la de Villa Faro. Hay inequidad, pobreza, abandono y dolorosamente mucha violencia sobre la niñez dominicana. ¿Trabajamos en prevención o construimos más cárceles para ellos? Ese es el reto.

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